¿Y todavía me preguntas qué he visto en ti?
Bien, seré clara, sencilla y concisa.
Antes de hablar contigo ya sabia que eras diferente, no por tu forma de vestir, ni por tus pelos, sino por tu forma de tratar a la gente. Tu humanidad. Como miras a las personas dice una parte de como eres, lo genial y estupendo que eres, y a veces te cuesta reconocer.
Cuando tuve esos pequeños, pero intensos, minutos para hablar contigo, se corroboraron todos aquellos datos que había captado mi primera impresión de ti. No hay persona más humilde que tú, tan llena de humanidad, sinceridad, respeto y multitud de virtudes que la mayoría de la gente en estos tiempos ya las perdió.
Hay veces que me pregunto si a lo largo de mi vida me cruzaré con una persona como tú. Es verdad, nadie es perfecto, todos tenemos más defectos que virtudes, pero cree me que no hay mejores virtudes que las tuyas y compensan la mayoría de tus defectos.
Es frustrante y duro a la vez pensar que hay poca gente como tú.
¿Lo peor de todo? que no te valoras todo lo que debes y lo mucho que te infravaloras.
¿Lo mejor de todo? que siempre haces por superarte, y aunque tú no lo sepas, te haces valorar más y van creciendo tus virtudes. Pero sin duda alguna, lo mejor mejor de todo... que sin apenas conocerte te haces querer y demuestras a la gente que si luchas por lo que deseas con fuerza, los sueños se pueden conseguir.
Gracias por hacer este mundo menos perro porque: ''cuando me siento herida...me subes a una tejado, y allí, la vida es menos puta si estás a mi lado''.
No hay comentarios:
Publicar un comentario