lunes, 26 de diciembre de 2011

siempre me preguntabas en que momento había empezado a quererte. Empecé a quererte en el preciso momento en el que me llamaste para decirme que me dejabas. De hecho fue en ese preciso momento cuando olvidé el amor que sentía antes. Me olvidé de la ternura y...el sexo de tu lengua. Me dí cuenta de que lo que había sentido antes no era más que el simple reflejo de lo que es el amor. Descubrí que no te había querido nunca. De repente pensé en aquella tortura que practicaban en Francia, ¿sabes que hacían? ataban las extremidades de una persona a cuatro caballos y lo azuzaban en direcciones diferentes. Pues así es como me sentí. Así es como me siento. Ahora ya sé lo que es amar. Te amo con esa clase de amor que había rezado por sentir cuando era una adolescente, y que ahora rezo por no volver a sentir nunca más. No lo sé, sólo quiero que sepas como me siento, y no te creas que lo que busco es volver a intentarlo, no, sólo, sólo quiero que sepas como me siento. No quiero que tú sigas con tu vida sin saber como me siento, no lo soporto.



En fin. Creo que ya está.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Siento ser tan egoísta, esconderme siempre en mi misma. Por anclar mis sentimientos y no dejar que salgan por cada poro de mi piel. Por hacer que mande mi cabeza y no mi corazón. Por no saber que decir cuando me pones contra la pared. Por no mostrar la mitad de lo que me demuestras tú. Por volverte loco en un sentido que nadie quisiera. Por reírme en momentos serios cuando no se que decirte. Por ver la vida de forma pesimista. Por no darte tantos mimos como tú me das. Por no dejarme llevar.


Llámame insensible, idiota, estúpida, payasa, niñata, egocéntrica, rencorosa, borde, impredecible, rara, muy rara. Llámame lo que tú quieras, pero llámamelo día tras día, que no importe el lugar, la hora o lo que estemos haciendo, con el mismo tono, la misma cara desvergonzada, me lo merezco. Porque prefiero escucharlos de ti, que nunca haberlos escuchado.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

''Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer''.

martes, 13 de diciembre de 2011

Hay veces en las que quisiéramos echar a correr hasta el lugar más alto del mundo y desde allí gritar con todas nuestras fuerzas hasta quedarnos sin aliento, hasta que se nos desgarre la garganta y hasta que se maten entre ellas la impotencia y la rabia. Hay veces… que incluso nos gustaría saltar desde aquél lugar echando un pulso a la gravedad y hacernos creer que somos capaces de volar. Hay veces en las que te contaría cómo me siento sólo porque mi cuerpo es incapaz de cargar con tanto peso, pero luego lo pienso… -¿qué le importará a nadie lo que a mí me pase?- me muerdo el labio y me lo quedo dentro.


Hay veces que nos olvidamos lo que inventamos en el avismo.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Dos palabras, ocho letras.

+Dame una razón que me impida subirme a su coche. Dos palabras, ocho letras. Dilo, y me tendrás.
-Te, tequie...
+Gracias, es lo que necesitaba.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Me decías cabecita loca por seguir mis sueños, por romper las olas.
Me defendía con mis alas rotas contra la corriente vuela, vuela mariposa.
Eras mi ángel de la guarda sobrevolando mis horas bajas. Eras la música del alba,la lluvia cuando estalla.
Sálvame, no me dejes caer en la tristeza de las noches en vela. Sálvame y yo siempre seré tu amiga más fiel que dentro te lleva.
Me decías cabecita loca por soñar despierta, por querer que no amanezca nunca. Tú me decías cabeza loca.




Sálvame, no me dejes caer en la tristeza de las noches en vela. Sálvame y yo siempre seré
tu amiga más fiel que dentro te lleva. Eras mi ángel de la guarda. Eras el eco de una voz lejana. Eras la música del alba, la lluvia cuando estalla
Sálvame y yo siempre seré tu amiga más fiel, seré la nieve al caer sobre el mar,sobre la tierra cuando el fuego te quema.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Un día normal, tranquilo, algo rutinario. Te levantas, subes la persiana, vas al baño, desayunas... al día siguiente, un día normal, tranquilo, algo rutinario. Te levantas, subes la persiana, vas al baño, desayunas... Los días rutinarios pasan a ser meses, siempre los mismos temas de conversación, los mismos cereales, las mismas llamadas al movil. Hasta que derrepente, un día rutinario deja de serlo. Aparece esa persona que te descoloca tu rutina, que te hace cambiar los planes e incluso, compaginarlos con los suyos. Hace que tu estómago tenga cosquillas cuando piensas en él. Te hace tenerlo a todas horas en la cabeza. Te hace suspirar, reír sin control.
Pasas a estar pendiente del movil, deseas un mensaje suyo diciéndote alguna tontería, anhelas una llamada suya para escuchar su voz entrecortada.
Entonces es cuando no te encuentras en medio de la rutina, cada día es diferente: nuevos gestos, miradas, sonrísas..que no le habías visto antes. Suena inquietante, a la vez interesante, pero cuando piensas que lo tienes todo, necesitas más de él. Se convierte en una droga. Una droga que te pone a bombear el corazón rápidamente, que te dilata las pupilas, que te hace temblar.


Y por si no fuera poco, hace que tengas un nuevo tema de conversación: él.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Querida Karen,
Si estás leyendo esto, significa que he encontrado el valor para mandártelo. Bravo por mi!
No me conoces muy bien, pero si me lo permites tengo tendencia a repetir lo duro que me resulta escribir. Pero esto es lo más difícil que he tenido que escribir nunca. No existe una manera fácil de decirlo así que simplemente lo diré, he conocido a alguien, fue una casualidad yo no lo estaba buscando, no lo planee, fue la tormenta perfecta. Ella dijo una cosa yo dije otra, cuando me di cuenta quería pasar el resto de mi vida en mitad de aquella conversación. Ahora tengo la sensación en mis entrañas de que puede ser ella, está completamente chiflada de una forma que me hace sonreír, extremadamente neurótica y exige un mantenimiento exhaustivo. Ella eres tú, Karen. Esa es la buena noticia, la mala es que no se como estar contigo ahora, me acojona porque sino estoy contigo inmediatamente tengo la sensación de que nos perderemos ahí fuera. Este es un mundo enorme y malo, lleno de recovecos. Y basta con parpadear para que desaparezca el momento, el momento que pudo cambiarlo todo. No sé que hay entre nosotros, y no puedo decirte porque habrías de saltar al vacío por alguien como yo. Pero… hueles tan bien, como el hogar. Y haces un café excelente, eso también es importante. Llámame.
Infielmente tuyo, Hank Moody.  



jueves, 1 de diciembre de 2011

Podríamos ser todo y nada a la vez. Podríamos ser más y mejor.
Podríamos ser un día cualquiera lleno de sorpresas. Podríamos ser un barco de papel que no se hunde en el mar. Podríamos ser una moneda de dos caras que siempre diga que nada va a salirnos mal. Podríamos ser verano en pleno invierno. Podríamos ser un beso de los que calan en los huesos. Podríamos ser muchas noches sin dormir. Podríamos ser un juego de uno jugado por dos. Podríamos ser miradas que se clavan. O palabras que se escriben solas en tu espalda. Podríamos ser un corazón dibujado con tu dedo en mi pecho. O una sábana blanca repleta de pétalos. Rojos, como mis labios en tu cuello. Podríamos ser norte, sur, este, y oeste. Podríamos ser cualquier cosa que sueñes conmigo. Podríamos ser un dinosaurio en peligro de extinción o un tesoro escondido en el fondo del mar. Podríamos ser caricias que recorren caminos sin ningún final. O una canción por terminar. Podríamos ser una historia de ciencia ficción, comedia, terror, amor. Podríamos ser fuego sin quemarnos. Podríamos ser silencios llenos de te quieros. Podríamos ser el mejor día de nuestra vida. Podríamos ser vértigo en lo alto de una torre Eiffel o tu risa rodeándome para que desaparezca el miedo. Podríamos ser un viaje al rededor de tu corazón en 75 segundos. Podríamos ser uno, y olvidarnos del dos. Podríamos hacer la guerra para después hacer el amor. Podríamos ser tantas cosas, como kilómetros tiene nuestra imaginación. Podríamos ser las ganas que nunca faltan. Podríamos ser hasta lo inimaginable.
¿Te imaginas? Podríamos serlo, si quisieras.