A veces, más veces que menos, me da por pensar que nuestra relación era una mentira.
Más bien mía, porque tú no estabas en ella.
Pasa el tiempo, o el tiempo pasa en mi, o de mi. Ya no lo se bien.
Cómo una persona de la que estamos locamente enamorados nos ciega tanto...
Quizás por eso. Porque nos vuelve locos enamorados, pero al fin y al cabo LOCOS.
De ahí que pasemos por desapercibidos hechos clave que nos hubiesen llevado por diferentes camino.
Igual así no nos hubiésemos vuelto locos y hubiésemos vuelto loco.
Por eso, pasado un tiempo, o el tiempo pasando en mi, o de mi, donde estoy alejada de ti,
y de tu locura,
Recapacito, pienso, analizo, rabio, enfado, y respiro tranquila, ya no estoy loca.
Y vuelvo.
Me recapacito, me pienso, me analizo, me rabio, me enfado, y me respiro, tranquila, que estoy cuerda.
Esta vez me detengo. Y planeo, por las nubes metida en mi cama, vaya, por mi mente. Pensado la próxima vez que me vuelvas a llorar.
Se lo que tengo que decir, más bien hacer.
¿Hacer? DESHACER.
Estando loca haría, estando cuerda deshago.
Deshago porque no quiero volver a hacer lo que hacía, loca, pero lo hacía.
Sí, mejor deshago, porque esta vez no me apetece volver a caer, estoy cuerda y sujeta a ella.
Y no me vas a llevar a hacer. No. Ya no. Ahora me deshaces.
Y eso, ahora me gusta.
Ahora no me haces pedacitos, ahora yo te deshago.
Eternamente sin mi y deseándote que no encuentres a nadie que te haga tan bien como yo. XX
.jpg)