sábado, 21 de septiembre de 2013



-¿Está diciendo que no podemos abrirnos al amor sin abrirnos al dolor a la vez?


+Exacto hijo. Placer y dolor son como el sol y la lluvia, sin sufrimiento la alegría y la felicidad se vuelven algo corriente. Nos guste o no el sufrimiento y la pérdida es lo que nos enseña a apreciar los dones de la vida.
  El amor no siempre es fácil. A veces puede ponerte pruebas muy duras, porque en cuanto empiezas a querer a alguien aceptas el riesgo de que algún día pueda no estar ahí, pero junto a la tristeza del amor perdido es importante atesorar el recuerdo de todos los maravillosos momentos que habeis pasado juntos. Pero a pesar de los baches del camino, pienso que ahora estamos mucho mas preparados para recorrerlo.

domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Sabes cuáles eran mis planes?

Era llegar a mi ciudad un jueves por la noche huyendo de una que me asusta. Poder disfrutar de la compañía de mi familia, de sus mimos, de sus ánimos, hasta con sólo mirarlos y saber que los tenía al lado me bastaba. También me gustaba encontrarme con las caras familiares, con mis amigas, que comparten conmigo sus cotilleos de toda la semana o una simple charla, como las de antes.
Todo iba a ser perfecto, tendría tiempo para todos, sin escatimar. Pero llegan los momentos que tenía reservados para ti. No sé, dormir contigo un sábado noche después de estar de fiesta y comer juntos un domingo a las 4 de la tarde. O ir a comer nuestro helado favorito mientras damos una vuelta, o jugando como niños pequeños. Pero no. Siempre has tenido ese maldito don para destrozar mis planes.

He llegado a un momento en que no se lo que hago bien o lo que hago mal. Más bien he llegado a ese momento en el que descubro que el problema lo tienes tú y quieres hacerme sentir mal a mi. Ya no paso por el aro chico. He aprendido a ser más egoísta conmigo misma y con la gente que realmente quiere invertir su tiempo en mi, y tú no estás entre ellos.

Ya no va a haber ''tu tiempo''. Y no lo he decidido yo, lo más triste de todo esque lo has decidido tú. Y no hablo sólo del tiempo que estoy aquí, no, hablo de todo el tiempo que pensaba invertir en ti.

Buenas noches, desquerido. Atentamente xx.