¿Sabes cuáles eran mis planes?
Era llegar a mi ciudad un jueves por la noche huyendo de una que me asusta. Poder disfrutar de la compañía de mi familia, de sus mimos, de sus ánimos, hasta con sólo mirarlos y saber que los tenía al lado me bastaba. También me gustaba encontrarme con las caras familiares, con mis amigas, que comparten conmigo sus cotilleos de toda la semana o una simple charla, como las de antes.
Todo iba a ser perfecto, tendría tiempo para todos, sin escatimar. Pero llegan los momentos que tenía reservados para ti. No sé, dormir contigo un sábado noche después de estar de fiesta y comer juntos un domingo a las 4 de la tarde. O ir a comer nuestro helado favorito mientras damos una vuelta, o jugando como niños pequeños. Pero no. Siempre has tenido ese maldito don para destrozar mis planes.
He llegado a un momento en que no se lo que hago bien o lo que hago mal. Más bien he llegado a ese momento en el que descubro que el problema lo tienes tú y quieres hacerme sentir mal a mi. Ya no paso por el aro chico. He aprendido a ser más egoísta conmigo misma y con la gente que realmente quiere invertir su tiempo en mi, y tú no estás entre ellos.
Ya no va a haber ''tu tiempo''. Y no lo he decidido yo, lo más triste de todo esque lo has decidido tú. Y no hablo sólo del tiempo que estoy aquí, no, hablo de todo el tiempo que pensaba invertir en ti.
Buenas noches, desquerido. Atentamente xx.
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