Siento ser tan egoísta, esconderme siempre en mi misma. Por anclar mis sentimientos y no dejar que salgan por cada poro de mi piel. Por hacer que mande mi cabeza y no mi corazón. Por no saber que decir cuando me pones contra la pared. Por no mostrar la mitad de lo que me demuestras tú. Por volverte loco en un sentido que nadie quisiera. Por reírme en momentos serios cuando no se que decirte. Por ver la vida de forma pesimista. Por no darte tantos mimos como tú me das. Por no dejarme llevar.
Llámame insensible, idiota, estúpida, payasa, niñata, egocéntrica, rencorosa, borde, impredecible, rara, muy rara. Llámame lo que tú quieras, pero llámamelo día tras día, que no importe el lugar, la hora o lo que estemos haciendo, con el mismo tono, la misma cara desvergonzada, me lo merezco. Porque prefiero escucharlos de ti, que nunca haberlos escuchado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario