Tuya, tuya, solo tuya.
Cuando un día no escucho tu voz, no escucho una de tus dulces melodías o un ruido que retumba en mis oidos, me hace enloquecer, es como si todo estuviese demasiado en silencio, me falta tu ruido, tu voz desgarrada. Llego a ser una drogadicta que necesita meterse una dosis de ti pal cuerpo pa volar, evadirme y pensar, soñar o imaginar, que estás junto a mi.
Porque nadie habia despertado o accionado el botón que tenia dentro de mi. Ver que un día nublado tiene su lado azul, que se puede ver el vaso medio lleno.
Es como tener un sueño y ver que estoy despierta.
Es desear tenerte las 24 horas, tocarte, acariciarte, dormirme mientras me tocas la guitarra y despertarme con uno de tus estornudos. Es es es... es desear ser tu luna, esa que te acuna por la noche hasta que te duermes...

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