jueves, 25 de agosto de 2011

Parecerá frío, pero ya no tienes que calentar nada.

Inexplicable, incoherente, intolerable, inaudito. Cuando pensé que ya no me importabas, me empezaste a importar, porque descubrí que ya no te importaba. Cuando pensé que ya estaba viviendo un nuevo presente, regresé al pasado de forma nostálgica, con un escalofrío recorriendo todo mi cuerpo. No podía creer que te habias olvidado de mi, o peor aún, que tú habias pasado página.


Ahora es cuando empiezo a darme cuenta, en realidad no pasé página. Continué en la misma. ¿Tando miedo tenemos a olvidar a una persona, o esque aún tenemos esperanzas?

Olvídate, piensa, razona, recapacita, y aunque tu mirada en alguna ocasión se dirija al pasado y sientas un escalofrío en el cuerpo, devuelve la mirada al frente, con fuerza, sin miedo. Estate dispuesta a dejar que pase el escalofrío. Porque ¿sabes lo mejor de todo? que una vez pasado el escalofrío volverá el calor a tu cuerpo, volverá la razón por la que sonreír, aprenderás a quererte más y habrás aprendido una lección nueva: por muchos tropiezos que te des con la misma piedra, cada vez te levantarás más rápido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario