miércoles, 10 de agosto de 2011

P.


Dos días. Dos días han bastado para despertar las mariposas en mi cuerpo, para recordar esa sensación cuando piensas en esa persona.
Solo dime, ¿cómo lo has conseguido? ¿cómo conseguiste que el tiempo pasara tan rápido esas dos noches?
No sé como llegaste a mi, pero llegaste en un momento clave. Tampoco sé si a ti te pasará lo mismo que a mi, pero permiteme decirte que haré todo lo posible para que sea así.
 Dos días he hablado contigo y al tercero ya te echaba de menos. Ha sido por la forma en la que bailas, por tu caminar pausado, por tu timbre de voz y por la forma en la que me hablas, tímida y alegre. Ha sido por la forma en la que te ries... por la forma en la que clavas tus ojos sobre los mios.
Te prometo que aún tengo tu cara riendo en mis pupilas, está grabada.
Extraño fue despedirme de ti, a los dos días, sin saber que hacer, que decirte, pero tú como siempre conseguiste que resultará de lo más fácil.


Por eso y por más cosas, has coloreado una parte de Mundo, esa parte que pensé que tardaría tiempo en quitarse el luto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario