Lo reconozco.
Le tengo miedo hasta a mi sombra en cuestiones del amor. Como todo, tiene su parte buena y su parte mala. En cuanto a su parte buena, y en mi defensa, diré que me ayuda a ser más responsable, cauta y comedida a la hora de entregarme a alguien; incluso dar abrazos y besos en forma de mimos me cuesta. Esto quiere decir que no me voy o que no estoy cambiando de: es el amor de mi vida- cada 2x3, y que cuando al fin lo veo claro me dejo llevar como nadie.
Pero haciendo autocrítica diré que es una putada estar continuamente huyendo del amor, o más bien de los compromisos. Esta bien, es verdad eso de que sólo se está muy bien, no le tienes que dar explicaciones a nadie, no te preocupas por nadie más, menos responsabilidad...etc etc.
Me encantaría, y no exagero, decirte que me has librado de los fantasmas de mi pasado, que sonrió nada más mirarte la cara, que me embobo perdida cuando me vacilas y esperas mi contestación, son tus gestos, el tamaño de tus manos o de tus pies lo que me tiene la cabeza loca.
Como tú bien me has dicho, soy parada, asique ponte tú el motor que yo me subo sin pensarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario