En serio, a veces me resultas estúpidamente incomprensible.
Si muestro interés por ti, te agobio. Si te dejo que des tú los primeros pasos, paso de ti.
No te entiendo. El que fardaba de ser maduro resulta ser un niñato que ha sido hecho por el mismo patrón que los demás.
¿Dónde quedaron los detalles que me enamoraron, o las sorpresitas? ¿Dónde? ¿Dónde quedó todo lo que en un día me enamoró?
La gente me pregunta si estoy perdiendo la magía, puede ser, pero quien realmente hace que pierda la magía es él. No me puedo creer como ha pasado tan rápido del ''todo'' a ''nada'', como has pasado del tú al ego. No me lo explico.
Sigue así campeón, pero no pienses que puedes hacer conmigo lo que quieras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario