Qué bonito mirar la sombra que hacen las rejas mientras meto las orejas en el centro de tu andar.
Si el mundo está del revés habrá que buscar cordura y una pizca de locura para saber quererte más.
Ayer te escribí una carta, hoy te escribo esta canción.
Mañana tenemos cita donde le roban tiempo al amor, volaremos sin movernos y donde haya que firmar me haré una pequeña herida con sangre que abarca el mar, para dejar por escrito que no voy a abandonar, y ponerle sangre al grito de los que aman sin poder amar.
Esta voz no hay quien la calle, ni la pared ni el cristal.

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