Nos empeñamos a buscar al hombre perfecto. Pero no al hombre perfecto, sino al hombre perfecto para nosotras, donde parte de sus defectos, sean virtudes para nosotras. Sonrisa pícara. Ojos claros. Cuerpo bonito. Que nos mime. Sensible pero chulo. Detallista. Sincero. Fiel. Divertido... y no nos damos cuenta, que por mucho que busquemos, estamos buscando a ese hombre perfecto cuando nosotras no lo somos. A día de hoy, no creo que exista, habría infinidad de ellos!!
Por eso, debemos guiarnos por el corazón y olvidarnos de encontrar a alguien perfecto y encontrar a ese alguien que reuna alguno de nuestros requisitos. Olvidar el que dirán y pensar en el ''que vendrá''
No hay comentarios:
Publicar un comentario